Frases De Kenneth Follett​-Escritor Británico

Frases De Kenneth Follett: Kenneth Martin Follett​, más conocido como Ken Follett, es un escritor británico de novelas de suspense e históricas. Hoy te mostrare algunas de las mejores frases de Kenneth Follett escritor británico.

Frases De Kenneth Follett​

  • No puedes mantener una promesa solo cuando te va bien. Hay que mantenerla aunque no te apetezca.
  • La capacidad de escuchar a gente inteligente que no está de acuerdo contigo es un talento difícil de encontrar.
  • Le habían concedido el deseo de toda su vida… Pero con condiciones.
  • El orgullo excesivo es un pecado corriente.
  • El objeto de una muralla es el de retrasar todo lo posible al enemigo mientras se encuentra en posición peligrosa.
  • Tenía que aprender que quienes le trataban de forma hostil lo hacían debido a su propia debilidad.
  • Te amo como un torbellino, como un león, como una furia irreprimible.
  • Dos adultos que se aman deberían ser capaces de tomar decisiones juntos, sin tener que obedecerse uno al otro.
  • Si todo resultara fácil el hombre no necesitaría la guía de Dios.
  • Los miembros de esta generación tendremos que lamentarnos no solo por las palabras y los actos odiosos.
  • Las vejaciones a las que sometes a los demás regresan, tarde o temprano, para torturarte.

frases de Kenneth Follett

  • Hay hombres que odian a las personas a quienes han tratado de forma injusta.
  • Decía que la integridad personal es como una espada: no debería blandirse hasta el momento oportuno.
  • Pronunciar un juramento es poner tu alma en peligro, solía decir.
  • Tener fe en Dios no consistía en sentarse sin hacer nada. Significaba creer que uno podía lograr lo que se proponía.
  • Philip se dio cuenta que, en una guerra civil, la primera baja era la de la justicia.
  • Un juramento sólo son palabras. No es nada en comparación con esto. Esto es real, esto somos tú y yo.
  • El amor y el matrimonio me confunden, pero no es por eso por lo que me duele la cabeza.
  • Dondequiera que tú vayas, iré yo, y dondequiera que vivas, viviré.
  • Si debes cien dólares, el banco te tiene en su poder; pero si debes un millón, eres tú quien tienes en tu poder al banco.
  • Ningún país podía sobrevivir al éxodo de sus jóvenes más emprendedores.