Frases De René Albert Guy-Escritor Francés

Frases De René Albert Guy: Nacio el 5 de agosto de 1850, Château de Miromesnil, Tourville-sur-Arques, Francia. fue un escritor francés, autor principalmente de cuentos, aunque escribió seis novelas. Hoy te mostrare algunas de las mejores frases de René Albert Guy escritor francés.

Frases De René Albert Guy

  • Dios ha hecho al hombre a su imagen y semejanza pero el hombre también ha procedido así con él.
  • Me parece una tontería ponerse contento un día determinado por decreto del gobierno.
  • Nuestro gran tormento en la vida proviene de que estamos solos.
  • Un beso legal nunca vale tanto como un beso robado.
  • El pasado me atrae, el presente me aterra porque el porvenir es la muerte.
  • Es mejor ser infeliz en el amor que infeliz en el matrimonio, pero algunas personas logran las dos cosas.
  • El patriotismo es una especie de religión, es el huevo en donde se empollan las guerras.
  • Es evidente que la soledad resulta peligrosa para las mentes que piensan demasiado.
  • El hombre que ama con normalidad bajo el sol, adora frenéticamente bajo la luna.
  • Hay, en todo, algo inexplorado, porque estamos habituados a no servirnos de nuestros ojos, sino con el recuerdo.

frases de René Albert Guy

  • Las ideas fijas nos roen el alma con la tenacidad de las enfermedades incurables.
  • Cada gobierno tiene en gran parte la obligación de evitar la guerra como capitán de un buque ha de evitar un naufragio.
  • La esencia de la vida es la sonrisa de las mujeres.
  • Cuando sale la luna creciente, a las cuatro o las cinco de la tarde, presenta una luz brillante y alegre como de plata.
  • Siento tal pasión por la soledad que no puedo soportar la idea de que otros duerman bajo mi mismo techo.
  • Me es imposible vivir en París a causa de la indefinible angustia que en esta ciudad se apodera de mí.
  • Un buen relato empieza con un buen título.
  • Sólo hay una cosa buena en la vida, y es el amor.
  • He entrado en la vida literaria como un meteoro, y voy a salir de ella como un rayo.
  • ¡Que se respeten mis convicciones, y yo respetaré las suyas!