Frases de Nostalgia – Las Mejores En La Red

Frases de Nostalgia: Extrañar a alguien es algo que a todos nos ha pasado alguna vez, podemos sentir que añoramos a esa persona que antes teníamos cerca. Esta sensación puede ser motivo de tristeza e incluso ocasionar ciertos trastornos emocionales.

Grandes Frases De Nostalgia

 

  • No sucumbas a la añoranza. Sal a la calle. Ve a una ciudad vecina, a un país extranjero…, pero no viajes al pasado que duele.
  • Entre tú y yo (mengana mía) se levantaba un muro de Berlín hecho de horas desiertas añoranzas fugaces.
  • La añoranza se asfixió bajo el hábito.
  • El presente no existe, es un punto entre la ilusión y la añoranza.
  • Por muy bien hechos que estén los puntos de sutura, se vive con dificultad cuando nuestras vísceras han sido sustituidas por la añoranza de una persona; parece que ésta ocupara más lugar que aquéllas, la sentimos continuamente, y además ¡qué ambigüedad verse obligado a pensar una parte del propio cuerpo!
  • Me encontré de pronto en la culminación de la dicha del amor y en consecuencia en la cima de mi vida, de mis añoranzas y aspiraciones.
  • Demasiado tiempo me debatí en la añoranza, con la mirada clavada en la lejanía, demasiado tiempo permanecí en la soledad, así que ya no sé callar.
  • La añoranza es el camino previo a convertirse en estatua de sal.
  • Un ganso se tiene prohibido todo atisbo de añoranza. Un ganso tiene cosas que hacer, se exige mucho y observa con desprecio sus gansadas. FRASES DE NOSTALGIA

Frases de Nostalgia

  • Te voy a añorar cada instante, cada momento del día, porque te has convertido en el sol que ilumina mi vida.
  • Usted ha tenido que aceptar privaciones. Eso curte, conforma el carácter.
  • Ahora me doy cuenta de que no fue ella quien me dejó. Fui yo la que no la seguí. Elegí y me quedé. Condenada, convertida en faro, como en los cuentos que no acaban bien. Aprendiendo que la medida del cariño es la añoranza. Aprendiendo a saber estar. Yo. Conmigo. Estando.
  • Voy moviendo el recuerdo por el apartamento de un lado a otro, como si fuera un mueble o un cuadro que no sé dónde colgar.
  • Quién sabe cómo se había ido cubriendo de veladuras finísimas, casi imperceptibles, que la fueron aislando de la realidad. Se había ido momificando.
  • Tal vez él y yo confiábamos demasiado en la permanencia de antiguas complicidades gastadas poco a poco por la lejanía y la desidia.
  • Es muy raro sentir que añoras algo que ni siquiera estás seguro de conocer.
  • Nunca sabremos si todo tiempo pasado fue verdaderamente mejor, o así nos lo parece porque es tiempo leído, no vivido; tiempo descifrado en las páginas de autores que lo han desmitificado y vuelto a mitificar para nosotros.
  • Hazme caso. Si oyes que el pasado te habla, sientes que tira de tu espalda y que te pasa los dedos por la columna, lo mejor que puedes hacer, lo único, es correr.
  • Un lugar que no estaba segura de amar. Un lugar que ya no existía, porque lo que comenzaba a añorar ahora que estaba allí era el Elizondo de su infancia.
  • Nunca deberían añorarse los viejos tiempos. El que añora los viejos tiempos es un viejo añorante.